La economía general en época de crisis

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Los grupos más importantes de presión económica

Escrito por majnegs 12-01-2015 en economia. Comentarios (0)

Situándonos ya en el momento actual, los grupos de presión más importantes en relación con el poder, pueden perfilarse como sigue:

-La Iglesia Católica. Se manifiesta, sobre todo, en relación con los Presupuestos del Estado, por la presión que la Conferencia Episcopal ejerce para la obtención de recursos. Un derecho basado en la vieja idea de la compensación al clero tras ser confiscados los bienes eclesiásticos con la desamortización de 1837. Otra manifestación notable de la influencia eclesiástica, radica en la FERE, la Federación Española de Centros Religiosos de Enseñanza, que obtiene ingresos muy notables a través del sistema de conciertos para la educación obligatoria primaria y secundaria.

-Los sindicatos laborales, y fundamentalmente UGT y CC.OO., que tienen muy escasa afiliación, se las arreglan para financiar la mayor parte de sus necesidades con fondos estatales. De manera directa, o a través del Fundación para la Educación Continuada, FORCEM.

-Por su parte, la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), constituye la plataforma de reivindicaciones económicas permanentes, frente al Estado, de la patronal. A tales efectos, mantiene una relación muy estrecha con los sindicatos, llegando a acuerdos de no agresión. Por ejemplo, sobre los términos de la negociación de los convenios colectivos.

-Por su parte, el Instituto de la Empresa Familiar, ha logrado de los poderes públicos un trato económico mucho más favorable para sus asociados. De forma muy destacada en lo relativo a la virtual supresión del derecho de sucesiones, mejoras de fiscalidad, etc.

-En el mundo de los medios de comunicación social, también hay grupos de presión importantes, como son los casos de PRISA, Vocento, Planeta, la Asociación Española de Diarios, sin olvidar los lobbies que se mueven en el mundo de los audiovisuales.

-Los banqueros, a través de la Asociación Española de Banca Privada (AEDB), ejercen sus presiones sobre los ministerios económicos, y especialmente en relación a Economía y Hacienda. Así como sobre el Banco de España.

-En cuanto a las Cajas de Ahorro (Confederación Española de Cajas de Ahorro, CECA), hacen lo propio en su sector, con un poder claramente in crescendo; al tener ya cuentas de clientes más importantes que las bancarias en sentido estricto. Aparte de que mientras las Cajas pueden comprar bancos, la operación inversa resulta impracticable por cuestiones de identificación de la propiedad de las primeras.

-Tanto los grandes bancos (BBVA, SCH), como las principales cajas (La Caixa, Caja Madrid, Caixa de Catalunya, Ibercaja, Bancaja, etc.) tienen presencia muy relevante en el sector productivo de bienes y servicios. Específicamente, a través de sus participaciones accionariales en las antiguas empresas públicas hoy privatizadas (Telefónica, Repsol, Endesa, Iberia, etc.), en las que inicialmente actuaron como núcleo estable.

-Hay otros grupos de presión. Son los grandes constructores con SEOPAN, y las Asprimas de los promotores inmobiliarios. Por su lado, los fabricantes siguen teniendo sus asociaciones más o menos gremiales: cemento (AFC), electricidad (Unesa), azúcar (ANFA), concesionarios de autopistas (ASETA), fabricantes de automóviles y camiones (ANFAC), etc.

-Además, hay que citar algunas entidades como Círculo de Empresarios, Círculo de Economía, confederaciones de consumidores (OCU y ECU), fabricantes de bienes de equipo (Sercobe), aseguradores (Unespa), etc. Todas esas asociaciones actúan en defensa de los intereses sectoriales, y aunque hoy el marco general esté mucho más liberalizado, el poder de tales grupos sigue siendo notable.

-En la tesitura actual, no cabe engañarse sobre la pretendida nueva estructura de mayor competencia en determinados sectores. Como tampoco cabe aceptar que las comisiones reguladoras de los diversos mercados, vigilen la libre competencia. En realidad, se mantienen estructuras oligopolísticas, y las comisiones nacionales reguladoras de la Energía, Comunicaciones, Mercado de Valores, etc. no hacen sino configurar una nueva trama para dirimir conflictos entre los mayores grupos.

Pero además del caso concreto de España, y ya para concluir el presente estudio, trataremos de llegar a algunas conclusiones:

-El capitalismo es inseparable de los grupos de presión, porque en el mercado, en todos los sectores, hay pugnas por estar en mejor posición negociadora que los demás; utilizando para ello los dispositivos más eficaces, aunque algunos se sitúen en el margen de la legalidad.

-Al ser los grupos de presión inevitables, la única forma de erradicarlos sería merced a la intervención estatal. Pero, sin duda, con la secuela de una menor eficacia económica del sistema, y seguro que con un mayor grado de monopolio, así como con todavía más corrupciones de las que hay; como se ha visto a lo largo del funcionamiento del socialismo real, o meramente con algunos intervencionismos puntuales.

-Cada vez resulta más difícil distinguir entre grupos de presión tradicionales y nuevas configuraciones. Que generalmente se organizan como holdings de grandes entidades económicas y financieras. O de empresas multinacionales (EMNs), como General Electric, Microsoft, Exxon, etc., que ganan más y más poder vía su expansión horizontal, o mediante fusiones y adquisiciones (mergers and adquisictions o M&A).

-Históricamente, y a escala internacional, en lo referente a grupos de presión, conviene subrayar que como consecuencia de la gran crisis del capitalismo de mediados de la década de 1970 (derrota norteamericana en Vietnam y presión de la OPEP en los precios del crudo), nacieron dos organizaciones de gran interés: la Comisión Trilateral, como foro permanente de las EMNs, y el Grupo de los Siete, el G-7, como directorio económico de los países más ricos del mundo. La conexión entre ambas entidades, fue una auténtica expresión del más alto estadio de poder de los lobbies en el marco globalizado mundial.

-Lo que en principio debe pedirse a los grupos de presión a efectos de que haya un poder compensador (countervailing power, que decía J.K. Galbraith), es que para su cierta legitimación, deben demostrar su eficacia (hacer las cosas), y su eficiencia (hacerlas bien). Y de modo que sus actuaciones se limiten a los aspectos más ligados a sus derechos y obligaciones, sin entrar en el mercadeo político financiando partidos o a determinados líderes.

-Asimismo, los grupos de presión han de situarse al margen de los conflictos de interés, no creando condiciones penosas para los accionistas y la sociedad en general. Los numerosos escándalos financieros de la última década (el crony capitalism de los países menos desarrollados, o el rogue capitalism de los más avanzados) exige una vuelta al espíritu del calvinista y schumpeteriano.

-Frente a situaciones insatisfactorias como las antes destacadas, están proliferado los códigos éticos, los consejeros independientes, y otras formulaciones. Pero ello, no significa que a esas nuevas ideas pueda dárseles el crédito a que aspiran sus promotores. Y no solo por lo de que “hecha la ley, hecha la trampa”, sino por lo ya comentado de la consustancialidad entre capitalismo y búsqueda permanente de ventajas frente al adversario a costa de cualquier cosa.

-Transparencia y registro. Es una cuestión importante, y en ese sentido, ha de citarse la experiencia del Congreso de EE.UU., con su registro de lobbies (unos 20.000). Un sistema nada desdeñable a efectos de información, cuando surgen los escándalos públicos de empresas, y la connivencia entre poderes facticos y políticos. Pero tampoco en este caso vale formarse grandes ilusiones de pureza. La realidad nos demuestra que los movimientos personales de los negocios a la administración pública, y viceversa, son demasiado frecuentes como para evitar contagios y contaminaciones.

-El tema de los grupos de presión en el área de la Unión Europea es de gran interés, y merecería un estudio aparte. Desde el punto y hora en que en torno al Parlamento Europeo y la Comisión, hay todo un intrincado sistema de lobbies, siendo millares las compañías que a tales efectos se han establecido en Bruselas; para seguir de cerca las políticas comunitarias y tratar de influir en ellas lo más posible.

-Cabe subrayar, también, que dentro de la UE, cada vez resultan más necesarias las reglas de competencia, para evitar que el gran mercado único se convierta en un sistema cartelizado con toda suerte de prácticas restrictivas. Como también la Comisión Europea ha de vigilar de cerca las M&A, a fin de evitar la constitución de monopolios sectoriales de hecho.

En un escenario de progresiva globalización, hay grupos de presión a escala mundial, con fuerza considerable en el mercado relevante de ámbito planetario. Son los casos de la OPEP y la AIE en el área de la energía, de la IATA en el transporte aéreo, del cártel del aluminio dirigido por Alcan; y de otros muchos grupos de interés.

En resumen, los grupos de presión datan de tiempos muy remotos y están aquí y ahora, entre nosotros, para quedarse.


Sobre demandas económicas y demás...

Escrito por majnegs 07-01-2015 en economia. Comentarios (0)

SEPAN quienes este escrito vieren que la acuñación del término «chandálido», con sus respectivos femenino en -a y diminutivo en -ino, procede exclusivamente de mi propio y particular peculio léxico, y que nunca antes fue utilizado por persona alguna ni en la ciencia natural ni en la ficción narrativa ni en el ensayo ni en el teatro.

Tal vez alguien piense que las líneas anteriores pertenecen a alguno de los doscientos ochenta y un ensayos, dedicados a rebatir errores y supersticiones, que fray Benito J. Feijoo integró en su Teatro crítico universal, pero no. Las líneas son mías. Así como lo de chandálido. Por eso no encuentro justificable la reacción de un lector que, valiéndose de terceras personas, ha conseguido la dirección de mi correo electrónico y me ha enviado un 'emilio' agilipolladamente furibundo en el que arremete contra mis dos anteriores artículos, aparecidos en esta misma sección de HOY. Mi enojado censor asegura, en medio de un pisto sintáctico plagado de anacolutos y silepsis, que «muchas de sus palabras son plagio de otros escritores» (como si las palabras se plagiaran), y que un servidor (por mí) utiliza su mala leche literaria para «reírse y cachondearse de la gente común y corriente». No sé si lo de corriente lo dice por la actividad que desarrolla el del chándal o el de la calzona. Por si fuera poco, afirma que «el término chandálido ya lo he visto yo escrito en un libro de ciencias naturales». ¡Ostras, Pedrín! He saltado como si me pincharan. Acuciado por tan sorprendente afirmación, he consultado bibliografía científica y he hallado dos términos parecidos a 'mi' chandálido: a) pasálido, de la familia de los coleópteros lamelicornios, que se dedica a roer madera en descomposición, y b)ninfálido, de la familia de las mariposas diurnas (hay varias especies). Así que, concluyo, mi detractor electrónico debe de haber confundido los sufijos y ha equiparado al que viste chándal con un coleóptero y a la que viste chándal con una mariposa. Sensibilidad a flor de piel. Quizá el verano altere la sangre más que la primavera.

Vamos a lo de las demandas. Para sangre alterada la del tipo norteamericano que ha demandado a la empresa McDonald. El hecho no deja de estar dotado de una comicidad apabullante. A mí me ha hecho más gracia que el correo de mi detractor electrónico. Estos americanos son la leche. Resulta que un tipo se pone morado comiendo hamburguesas, un día tras otro, mañana, tarde y noche engullendo hamburguesas, cocacola y hamburguesas, qué rrrrrico, guau, what a delicious diet, camarero, otra hamburguesa, ésta de cebolla, waitress, ésta de lechuga, tomate y baconplease, Dios conceda larga vida al que inventó las hamburguesas, al rey de las hamburguesas, God save the King, sólo burgers, nada de restaurantes para solazarse con comidas de degustación, nada debistros para enjuagarse el gaznate con cafés y zumos y montaditos de nata, sólo hamburgueserías, hala. Así que el tipo como un hipopótamo. Supongo que se ha puesto como un hipopótamo. Y ahora que se ve gordo, gordo de cojones, porque hay que verse muy gordo para proceder a la demanda, va y lleva ante los tribunales, que se dice, a McDonald. Por perverso y malvado. Por fabricar unas hamburguesas tan rrrrricas que hacen engordar tantísimo, oiga, que yo antes como un fideo y mire ahora, que ni puedo caminar, escocido estoy de los muslos, tropecientos kilos que he puesto de más, y todo por culpa de las hamburguesas, peligro social y fisiológico que acarrea graves consecuencias y entierra a un desgraciado en la obesidad y en los peligros cardiovasculares, víctima del afán inmoderado de ganancias de McDonald. Y encima sin avisar, que si hubieran avisado de que las haburguesas engordan, tal vez no las hubiera ingerido. Mafiosos.

Mi tío Eufrasio también anda al loro de las demandas y me asegura que si en los Iunaitesteis puede un gordo sacar un pastón si su abogado demuestra que las hamburguesas han ocasionado su obesidad, él tambien va a demandar al ambulante de Ciudad Rodrigo que vende unas alubias blancas que por muy papilionáceas que sean están tan rrrrricas, sobre todo cuando la parienta se las prepara con chorizo y un poquito de laurel, que lleva unos meses que anda perdido de gases, así que la aerofagia y la dispepsia lo traen por la calle de la amargura, que ya ni puede tomar los vinos ni nada, mucho menos la cerveza fría, con lo que llama con estos calores, ni siquiera el vino blanco, por muy de Payva y frío que esté, las alubias han dado al traste con sus sencillas aficiones y anda acojonado, que lo mismo tiene un cáncer de colon o vaya usted a saber, y todo por culpa de las alubias blancas, aunque tampoco están nada mal las pintas. Así que piensa agarrarse a un buen abogado a ver si puede sacarle una pasta al tío que le vende las alubias, que por su culpa anda jodido y ya ni duerme ni nada. (Si la cosa le resulta, piensa meterse después contra el de la tienda de calzado, que los zapatos que se compró este invierno le han desarrollado un juanete que parece que le ha salido otro dedo).


Las libertades de una Europa económica

Escrito por majnegs 30-12-2014 en economia. Comentarios (0)

AL dar por supuesta la libertad, quizás la estamos debilitando, como se dejan de apreciar las cosas que más cuestan cuando ya las hemos conseguido. Luego entramos en la melancolía, incapaces de energía moral. Con los apagones luego transfigurados en cortes selectivos llegamos a apreciar el suministro de electricidad en su justo y casi milagroso valor, minusvalorado en exceso cuando cada día le damos a un interruptor y se hace la luz o llenamos la bañera de agua caliente.

Uno de los elementos más definitorios de lo que significa ser una sociedad económica moderna atañe a la emancipación de la mujer. La realidad ha impuesto una incorporación gradual de la mujer, un proceso tal vez lento, pero irreversible. Por lo mismo, una de las características distintivas del Islam es la falta de sincronización con este proceso. Ni tan siquiera hace falta referirse a las noticias del Afganistán de los talibanes: en la mayoría de países musulmanes, las mujeres deben plena obediencia a la ley que dictan los hombres. Es tal vez en Marruecos donde la mujer avanza con más determinación hacia unas formas de vivir equiparables a lo que se da en Occidente, mientras que en otros países, aún teniendo derecho al voto, las mujeres están sojuzgadas hasta extremos que bien se cuidan de agravar los movimientos fundamentalistas. Hay indicios para definir tales situaciones como propias de un totalitarismo religioso.

Siete de los diez países menos libres del mundo cuentan con mayorías islámicas. El análisis más reciente sobre el estado de la libertad en el mundo alinea a países como Afganistán, Irak, Libia, Arabia Saudita, Sudán, Siria, Turmekistán, junto con Birmania, Cuba y Corea del norte. Son regímenes que nos pillan rematadamente lejos, pero están ahí, con millones de personas sometidas a la carencia de libertad. La línea de falla vincula de forma abrumadora un conjunto de países islámicos frente al resto del mundo, del Japón a Canadá. Uno se pregunta qué estarán pensando las mayorías silenciosas del mundo islámico. Quizás estén añorando una libertad que nunca han conocido.

Entre tanta intolerancia, hay algunos datos que no hacen del todo impracticable la libertad. En Jordania, por ejemplo. Las nuevas tecnologías contribuirán a una mayor libertad económica y a la larga a una liberalización política. El informe de la "Freedom House" -la "Casa de la Libertad", fundada por Eleanor Roosevelt- insiste en que no se puede dar por sentada una incompatibilidad entre la fe islámica y lo que entendemos por democracia.

Por otra parte, el informe señala que el triunfo global de los valores de la democracia y de los derechos humanos pudiera contribuir a la furia irracional de las revoluciones milenaristas que buscan revertir la historia con una serie de actos malignos espectaculares y suplantar el instinto natural del hombre hacia la autonomía y la dignidad con una ideología esotérica de control neo-totalitario enmascarado con el lenguaje de la religión. Es significativa la escasa tolerancia del Islam hacia otras religiones. En el extremo aparece el afán destructor de Bin Laden y su instrumento es el terror. El año concluye con la imagen de la destrucción de las torres gemelas de Manhattan ,el centro económico del mundo,grabada para muchos años en la retina de la sociedad abierta.

En su conjunto, el mundo despide el año 2001 con un balance: de los 192 gobiernos que existen, 121 -es decir, un 63 %- han sido elegidos de forma democrática. Han mejorado Gambia, Perú, Mauritania, Camerún y Albania, entre otros. Han empeorado Trinidad y Tobago, Liberia, Zimbabue, Argentina y Egipto, por ejemplo, según el informe de la "Freedom House". En los territorios de la antigua Unión Soviética, el paisaje de la libertad es tan diverso como precario. En África tenemos el gran punto débil, equiparable a la incompatibilidad del Islam radical.

Con más detalle, se computan 86 países en los que las libertades y derechos tienen vigencia plena, con un total de 2.54 mil millones de ciudadanos, lo que viene a ser algo más del 40 % de la población mundial. En otros 58 países existen libertades pero con alguna carencia. En regímenes del todo carentes de libertad y derecho -en total 48 países- viven dos mil millones de personas, algo más de un 35 % de la población de todo el mundo. Queda mucho trecho para que la libertad avance en anchura y duración.


Las cuentas económicas claras

Escrito por majnegs 27-12-2014 en economia. Comentarios (0)

Las cuentas, claras


EL éxito de la medida adoptada por el Ejecutivo norteamericano obligando a las principales empresas a certificar sus cuentas y que se reflejó ayer en la Bolsa de New York, parece abrir un camino de transparencia necesario para que los accionistas vayan recuperando la confianza en las corporaciones tras los grandes escándalos de falsificación contable en los últimos meses.

Las autoridades económicas de los EE.UU. han demostrado tener agilidad para tomar decisiones para atajar el daño provocado por la concentración de falsificación de los estados contables de importantes empresas estadounidenses. Y quizás no sea ajeno a esta actuación el calendario electoral (en noviembre se renuevan parcialmente las Cámaras) en un país que como acaba de señalar Greenspan, “la debilidad de la economía se ha agudizado por la creciente incertidumbre relativa a los problemas sobre contabilidad empresarial y el gobierno de las compañías”.

Las diversas normas y leyes aprobadas para lograr restaurar la confianza de los inversores en la información pública empresarial van a implicar cambios profundos en los sistemas cotidianos de funcionamiento de la vida económica: los servicios de auditoría y consultoría no podrán ser compatibles, habrá que definir y establecer códigos corporativos de gobierno, los organismos reguladores tendrán más poder. Pero lo más llamativo es que la Ley Sarbanes-Oxley, ratificada por el presidente Bush, obliga a que los primeros ejecutivos de las grandes empresas cotizadas certifiquen por escrito y bajo juramento la bondad y exactitud de las cuentas trimestrales y anuales que presentan al mercado. La falsedad en tales documentos podría acarrear un castigo de multa y penas de entre 10 y 20 años de cárcel.

Todo este tipo de reformas corporativas afectará primero a las grandes empresas de los EEUU, luego al resto de empresas no cotizadas y, a la vez, se extenderá al resto de regulaciones de los países de la OCDE. Es un efecto inevitable de la globalización de los mercados financieros. Una prueba de este contagio vendrá dado cuando, el próximo 29 de agosto, se decida acerca de la aplicación de estas normas a las casi 1.300 empresas no estadounidenses que cotizan en Wall Street. Es un tema delicado porque estas empresas representan lo más importante del capitalismo internacional y jurídicamente están sujetas a autoridades contables y fiscales muy distintas. Puede que así se fuerce un abandono de Wall Street, pero lo más lógico es que se acelere la armonización contable internacional.

Casi todas las medidas puestas en marcha en los EEUU están recogidas, con diversas formulaciones, en los variados Códigos de Buenas Conductas Empresariales que existen en casi todos los países de la UE. Precisamente en trámite de armonización a partir del informe que en septiembre presente el grupo de expertos de la Comisión Winter.

Lo importante es que existan mecanismos que dificulten la falsificación de la contabilidad y para ello lo mas indicado sería crear incentivos para cumplir la ley y las normas no escritas adyacentes. Los ejecutivos/empresarios deben estar suficientemente seguros que si obran mal en el aspecto contable es muy probable que sean descubiertos y que su castigo probable será siempre muy superior a las ganancias de todo tipo (dinerarias, imagen, prestigio, poder) que pudieran lograr si el engaño llegase a tener éxito. Los Códigos de Buenas Prácticas Empresariales sólo pueden ser eficaces si cuentan con unos organismos reguladores prestigiados e independientes de los políticos; y con una legislación que permita llegar a aplicar, con rapidez y publicidad, el Código Penal.